No sabía que se podía elegir

Envia tu voto:
Puntuación: 26
Enviando ... Enviando ...

Un testigo de Jehová se sienta junto a un andaluz en un vuelo Cádiz-Tenerife.

Cuando el avión ha despegado empiezan a repartir bebidas a los pasajeros.
El andaluz pide un cubatita de ron.

La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo.

Contesta el testigo de Jehová con mal tono:
“Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas de Babilonia antes que una gota de alcohol toque mis labios!”.

El andaluz le devuelve el cubata a la azafata y dice:
“Yo también. No sabía que se podía elegir”

Comparte este chiste:
  • Facebook
  • Google
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis
  • Live
  • MySpace
  • Yahoo! Buzz

Si te ha gustado el chiste, mira estos estos otros

Enviar el chiste a un amigo Enviar el chiste a un amigo

Deja un comentario